Antiguo
casco de estancia construido por colonos españoles a
finales del Siglo XVIII
La
edificación fue construida en la parte más alta
de la región, de forma que asegurara el completo dominio
visual de una vasta zona.
Aún
se conserva gran parte de su vegetación original y en
ella se encuentran especies autóctonas como las Palmeras
Butiá y Pindó.
La
residencia principal del casco ha sido completamente reciclada
y se le ha incorporado todo el confort que demanda un régimen
de vida contemporánea. Superficie edificada en dos plantas:
900 m2